lunes, 3 de marzo de 2008

El Niño Jesús del Gran Poder trae los primeros nazarenos

Pasaban tres minutos de las cinco horas de una tarde casi primaveral. Unas trescientas personas esperaban en la puerta de la iglesia de los Mártires y sus alrededores a la salida del Niño Jesús del Gran Poder, que se realizó con gran expectación del público. La cruz guía que estrenaba este año, realizada por Cristóbal Martos, abrió el cortejo procesional. Las túnicas burdeos llenaron la calle Comedias en unos minutos. Los nazarenos eran extremadamente bajos, algunos con el dobladillo cogido para no arrastrar la túnica. No en vano casi todos los penitentes de la hermandad del Santo Cristo de la Salud son menores. Una escuela de Cuaresma para futuros cofrades.
Las secciones de penitentes -alguno lucía unas llamativas zapatillas blancas- fueron acompañadas por representantes de tres hermandades malagueñas: El Crucificado, del municipio de Alameda; de Jesús de los Niños, del barrio de San Andrés; y de la Virgen de la Encarnación, del barrio de Dos Hermanas.
Precisamente los dos nazarenos de ésta nueva cofradía de la Carretera de Cádiz fueron los primeros en salir a la calle de su hermandad, que tendrá su estreno oficial el Viernes de Dolores próximo. Pronto, su túnica roja con capirotes y capa blanca serán muy conocidos en este populoso barrio malagueño.
El trono de Jesús del Gran Poder salió muy despacio desde el interior de San Juan, sobre el trono que Pedro Pérez Hidalgo hiciera en 1957 y que fue adquirido por la hermandad a la Divina Pastora. Un monte de claveles rojos y un frontal de rosas rojas adornaban el trono, portado por 65 hombres de trono con túnicas burdeos.

Paso suave. Fuera estaba la Agrupación Musical de Las Lagunas, que interpretó una versión de la Marcha Real nada más salir la imagen de Jesús. Le siguió la marcha ´Sabed que vendrá´, que acompañó la muy lenta mecida y paso imperceptible del trono en su primera curva. Desde la plaza de los Mártires entró en la calle Comedias a un paso tan suave como corto, que se confundía con la mecida. Parecía que no se movía, aunque muy lentamente embocó la calle.
Tras la primera parada, justo al terminar la marcha, el trono siguió con la misma tónica por toda calle Comedias. De hecho, la segunda marcha que se interpretó fue ´Sagradas vestiduras´ y con ella apenas se avanzaron unos pocos metros. El final de la marcha fue una larga y elegante mecida.
Tardó casi 45 minutos el trono en recorrer la calle. Lo hizo con mimo y recreándose en cada mecida. En cada paso. Así lo entendió el creciente público, que le regaló una ovación cuando entró en la calle Méndez Núñez con la marcha ´Bendición´.
No empezó con mucha gente viendo la procesión, es cierto, pero se fue sumando un importante número de personas conforme avanzó por la calle. El sonido de los tambores, la visión de los nazarenos y el olor a incienso ayudaron a animar la calle. Lástima que un grupo de niños con poca cabeza intentó fastidiar la salida al molestar a los nazarenos en Méndez Núñez. La rápida y acertada intervención de la jefa de procesión evitó un incidente mayor. Todavía queda por hacer para que no ocurran estas cosas.
La Opinión de Málaga