Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad nunca han estado tan cerca como en los últimos Lunes Santos. La cofradía inició en la Cuaresma de 2005 un llamamiento masivo para que los devotos del Señor de Málaga cumplieran su promesa detrás de su Madre, para una mejor organización de la procesión. Y muchos han atendido a este ruego, que se mantiene desde entonces y durante todo el año. La hermandad trinitaria insiste en esta campaña y en la Misa del Alba y el traslado volverá a repartir estampas con esta petición impresa al dorso.
Cada primer viernes de mes, la corporación celebra su tradicional misa de estatutos, que concluye con un devoto besapié a Jesús Cautivo. En estos actos también se entregan estas fotografías con este recordatorio, que también se incluyen en carteles que se colocan en los lampararios de San Pablo.
El hermano mayor, Juan Partal, señaló que la actual junta de gobierno mantiene esta solicitud a los devotos. "Es importante y de agradecer el esfuerzo que realizan estas personas y volvemos a pedirles que entiendan que su promesa puede ser perfectamente cumplida tras la Virgen de la Trinidad, la Madre del Cautivo, que ejerce de intercesora", explicó. También recordó que muchas promesas se incorporan en Mármoles y abandonan la procesión en Carreterías, por lo que la sección de la Virgen sufre continuos parones o descuelgues.
Además, la intención de la cofradía es discurrir por el recorrido oficial en 90 minutos (a pesar de que cuenta con dos horas de paso). El primer año que la hermandad decidió reducir este tiempo de paso fue también la Semana Santa de 2005 y logró que entre la cruz guía y el trono de la Virgen sólo hubiera 74 minutos de diferencia en la Alameda. Para ello, los mayordomos se encargarán de comprimir las secciones, para que las filas de nazarenos ocupen en el menor espacio posible. "Esto redundará en beneficio de la Virgen, ya que la cruz guía entra en Tribuna a las 00.35 horas".
La Opinión de Málaga